El Consejo Latinoamericano de Transformación Educativa (CLATE) se constituyó en la Ciudad de San José de Costa Rica en el mes de septiembre de 2016, en el marco del V Congreso de la Asociación Latinoamericana para la Formación y la Enseñanza de la Psicología (ALFEPSI), con representantes de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, México, Perú y Uruguay, con el objetivo fundamental de trabajar unidos en pos de una educación de calidad para los pueblos de América Latina.

En el contexto del III Congreso Internacional de Transformación Educativa, realizado los días 21 a 23 de agosto del 2017 en Boca del Río, Veracruz, México, ratificamos nuestra posición frente al deterioro de las condiciones de vida en todos los países del continente latinoamericano; lo cual se evidencia en el aumento de los indicadores de corrupción, violencia, adicciones, creciente conflictividad social, enfermedades crónico degenerativas, trastornos psicosomáticos, desintegración familiar, problemas escolares históricos y emergentes, precarización laboral de los docentes, degradación ambiental, crecimiento generalizado de la pobreza, entre otras problemáticas significativas. Todo esto determinado en gran medida por la notable desigualdad en la distribución de los recursos financieros, tecnológicos y naturales y una importante asimetría en el uso del poder.

Preámbulo

América Latina lleva cerca 500 años sometida a las invasiones militares, económicas y culturales de los imperios mundiales que se han dedicado a saquear los grandes recursos naturales de nuestros bosques, minas, mares, playas y subsuelo. Como efecto, los países de este continente se caracterizan por la pobreza de la gran mayoría de sus habitantes, la inseguridad personal y familiar, la falta de oportunidades de desarrollo, la necesidad creciente de emigrar hacia los países ricos, y, en las últimas décadas, el desarrollo del narcotráfico hacia los Estados Unidos y de la delincuencia organizada, con el aumento excesivo en los niveles de violencia social. El deterioro es progresivo en la medida en que cada vez consumimos los productos elaborados y las tecnologías provenientes de Norteamérica, Europa y Asia, a cambio de malbaratar nuestros recursos naturales, nuestra “mano de obra” y de la producción y envío de estupefacientes hacia esos continentes.

Preámbulo

América Latina lleva cerca 500 años sometida a las invasiones militares, económicas y culturales de los imperios mundiales que se han dedicado a saquear los grandes recursos naturales de nuestros bosques, minas, mares, playas y subsuelo. Como efecto, los países de este continente se caracterizan por la pobreza de la gran mayoría de sus habitantes, la inseguridad personal y familiar, la falta de oportunidades de desarrollo, la necesidad creciente de emigrar hacia los países ricos, y, en las últimas décadas, el desarrollo del narcotráfico hacia los Estados Unidos y de la delincuencia organizada, con el aumento excesivo en los niveles de violencia social. El deterioro es progresivo en la medida en que cada vez consumimos los productos elaborados y las tecnologías provenientes de Norteamérica, Europa y Asia, a cambio de malbaratar nuestros recursos naturales, nuestra “mano de obra” y de la producción y envío de estupefacientes hacia esos continentes.

8 de septiembre de 2016
San José de Costa Rica

Como parte del V Congreso de la Asociación Latinoamericana para la Formación y la Enseñanza de la Psicología (ALFEPSI), 7 al 10 de septiembre, Universidad Autónoma de Centro América. 

Preámbulo

Como sabemos, América Latina lleva cerca 500 años sometida a las invasiones militares, económicas y culturales de los imperios mundiales, que se han dedicado a saquear los grandes recursos naturales de nuestros bosques, minas, mares, playas y subsuelo. Como efecto, los países del continente latinoamericano se caracterizan por la pobreza de la gran mayoría de sus habitantes, la inseguridad personal y familiar, la falta de oportunidades de desarrollo, la necesidad creciente de emigrar hacia los países ricos, y, en las últimas décadas, el desarrollo del narcotráfico hacia los Estados Unidos y de la delincuencia organizada, con el aumento excesivo en los niveles de violencia social. El deterioro es progresivo en la medida en que cada vez consumimos los productos elaborados y las tecnologías provenientes de Norteamérica, Europa y Asia, a cambio de malbaratar nuestros recursos naturales, nuestra “mano de obra” y de la producción y envío de estupefacientes hacia esos continentes.