Según cuenta el guionista, el corto fue escrito de una forma simple pero honesta, para que fuera entendida por todos, incluso por los niños más pequeños. Así, el corto es una herramienta pedagógica, no sólo para los padres de los niños, sino para los profesores que trabajan día a día por crear escuelas más inclusivas.
Fuente: Fundación Ian